domingo, 2 de noviembre de 2014

Perfumando con Lavanda

La lavanda es un arbusto perenne y silvestre con múltiples usos en medicina y aromaterapia.
En esta ocasión vamos a aprovechar las propiedades de su aroma.

Con estas ideas lograremos ahuyentar los insectos, perfumar las habitaciones y facilitar el sueño con un efecto relajante.

Recuerda que las flores recogidas por la mañana son las más aromáticas.






Si tienes ventanas con celosías cuelga unas ramitas de lavanda para que la brisa traiga su aroma hacia la casa.
Puedes colocarlas en una botella pequeña de plástico cortada a la mitad o en un recipiente liviano con un poco de agua. Luego lo forras con un cono de papel. Cámbiale el agua diariamente y si notas que se marchitan un poco revívelas llevándolas al baño luego de ducharte cuando está lleno de vapor o rocíalas con un poco de agua.






















También puedes colocarlas boca abajo sujetándolas con una goma, puedes añadirle cinta o hilo para que se vean más bonitas y tapas la goma. Colocándolas boca abajo luego de algunos días, los pétalos se caerán y las ramas estarán secas.
Para que no pierdan su color es mejor colocarlas en una ventana con sombra.
Asegúrate de recoger los pétalos así también podrás utilizarlos.
Además del agradable aroma, desanimarás el ingreso de insectos, especial para lo dormitorios en las noches de verano.


En esta casa deben tener fobia a los mosquitos o alguien realmente padece insomnio...


Ideal para cuando vienen visitas... Cada vez que se abren las puertas se libera más perfume.
Coloca las ramas en una bolsa de arpillera o tela rústica.


O simplemente las ramas unidas como corona.

Recuerdan que les mencioné sobre recoger los pétalos que se van cayendo?


Con ellos rellenamos pequeñas bolsitas de telas de trama abierta, o incluso medias que ya no usamos, y los colocamos en los roperos y armarios para perfumar la ropa y alejar las polillas.
 Y para dormir mejor, debajo de la almohada.



En el baño también aportan elegancia.


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